martes, 26 de marzo de 2013

PHOTOTRIP: TIPAN

Generalmente, el viajero que se detiene en este lugar de paisaje perturbador, aire cristalino y palmeras gigantes, hace una pregunta de rigor: ¿se dice Tipan o Tipán? Los lugareños sonreirán, se demorarán en contestar con el ritmo de los que tienen paz en el corazón y en la mirada y responderán Tipan, palabra grave que no alcanza a terminar de transmitir la impresionante belleza de este pequeño y a la vez tremendamente rico valle en Castilla media.

Gracias a jóvenes entusiastas que nos guían, disfrutamos un agotador camino que nos lleva a través de un mirador que nos presenta al Coropuna en toda su colosal belleza, pasamos por campos con tunales brillosos, un santuario con enigmáticas piedras negras erguidas en mágico simbolismo y una montaña que parece la travesura de un gigante que arrojó sus juguetes…
Esta maravillosa comarca que alberga tanta historia, tanta naturaleza, tantos paisajes y tanta gente maravillosa, merece ser conocida y reconocida como un tesoro que tenemos cerca de nuestras calles atestadas, de nuestros estridentes e inacabables ríos de ticos amarillos y de nuestras autoridades indolentes con nuestros problemas.

Anímense a ver estas imágenes de un viaje que nos mantendrá el espíritu alimentado por un bien tiempo…

En este trip estuvimos: Enrique Durand y sus ronquidos, Angélica Mendoza y su ternura, Diana Carolina Calle y su incansable ansia de vivir, Verónica García Jarufe y su ácido humor, Daniela Fernández y su osadía de vizcacha, Katy Valcárcel y su impresionante capacidad de alegrarnos la vida, Reynaldo Bedoya y su maestría yoda y Jorge Bedregal con su físico nada envidiable…

jueves, 14 de marzo de 2013

PHOTOTRIP: REGRESO

Una jornada entre los restos de los que fueron...
o sus recuerdos.

Hay algo particular en volver,  noventa y ocho álbumes después, al lugar en donde todo comenzó. Ayuda a ver las cosas en perspectiva, a revisitar las ideas originales y a dimensionar lo que logramos.
En este pequeño cementerio, el de Paucarpata, comenzó nuestro viaje, éste trip que nos pone cada poco, cada nada, en lugares aparentemente conocidos para convertirlos en imágenes. Y luego de poco más de dos años, podemos decir que no es tan sólo a hacer imágenes que hemos aprendido.
Eso se nota en las que están encerradas en estas páginas, a las que vas a entrar en poco. Nuestro ojo se ha vuelto sensible, y ahora juega más con la luz y con las gentes.

Hemos aprendido, como si fuera posible, a encerrar un momento en una botella. Limitarlo en un paquetito cuadrado de esquinas conocidas y hacerlo historia. Hemos encontrado nuestra manera de contar, y no es posible ya que nos la quitemos de encima.

Ochocientos veinticuatro días después, seguimos tercos y constantes, como lo anunciamos gozosos en nuestro primer post. Y quisimos regalarnos un regreso, una memoria compartida. Dicen que un gran visir otomano, el hombre más poderoso de su tiempo, habitante de palacios de cuento y cuerpo bajo ropajes de seda, solía abandonar su esplendor cada luna, para irse a rezar a una pequeña mezquita, abandonada, en un rincón miserable del barrio de los Vientos.
Hubo quien creía que se trataba de una conspiración, de un tesoro escondido, de una escondida verguenza personal.
Y lo que sucedía es que aquel gran hombre, la cabeza de su reino, recordaba en ese lugar su origen modesto. Recordaba para sí el lugar en que hizo el único voto de su vida: una promesa a cambio de no morir de hambre.

Este lugar, sin duda, entre muchos otros, es nuestro barrio de los vientos. Fue donde comenzamos sin saberlo esta familia de ocho que somos ahora, y un buen sitio para volver, luego de este tiempo, a empezar todo de nuevo.

La gente nos sigue mirando raro mientras hacemos fotos en un camposanto, pero ahora los miramos con nuestros grandiosos ojos digitales, y les arrancamos una buena sonrisa, para el trip.

Ya tenemos una historia que contar... Éste es nuestro regreso.

En este trip participaron: Jorge Bedregal, Diana Calle, Katherine Valcarcel, Reynaldo Bedoya, Daniela Fernandez y Verónica García.

lunes, 4 de marzo de 2013

PHOTOTRIP: VIRACO

Viraco está allí, como mirador privilegiado a las nieves, esperamos eternas, del Coropuna. Aire clarísimo y puro, gentes laboriosas y calmas, niños de mejillas coloradas y miradas divertidas, flores en una explosión inesperada de fragancia y color… El llegar aquí no es fácil, quebradas de vértigo y curvas dignas de un rally suicida, nos traen a unos parajes andinos, mágicos y reales. Hasta aquí llegamos los integrantes del colectivo Phototrip, invitados por el Programa de Desarrollo Rural de Castilla Media, proyecto de algunas de las ONG (CIED, ASDE, Yachay Wasi y SVALORNA) que tienen la labor más sostenida e importante en nuestra región.

Al nuestro equipo se unieron Juanjo Ccorimanya y Carmen Sana, espléndidos jóvenes viraqueños y estupendos fotógrafos que nos sorprendieron gratamente con su visión fresca y cargada de amor por su tierra. Gracias a ellos y a las personas que nos acompañaron es este corto, pero intensísimo viaje nos encontramos con el tesoro de historias, paisajes y personas que les traemos a ustedes en este relato gráfico que es el primero de una trilogía.

Participaron en este viaje, los trippers de siempre: Angélica Mendoza, Katy Valcárcel, Verónica García, Reynaldo Bedoya, Enrique Durand, Diana Calle, Daniela Fernández y Jorge Bedregal, además de Juanjo Ccorimanya y Carmen Sana; magníficamente escoltados y guiados por María Hidalgo. Gracias de esas que son totales, por estas aventuras.

lunes, 25 de febrero de 2013

Nuevas Aventuras

Ya han pasado un poco mas de dos años compartiendo con Uds. Historias, cada álbum es más que solo fotografías para nosotros, son aventuras, atrapadas en un formato digital, pero que Uds. están invitados a liberar, PHOTOTRIP, es compartir, no sólo fotografías, si no momentos de amistad y alegría. Es hora de agarrar nuestras cámaras y emprender nuevas aventuras, recordando que siempre hay más historias que contar...


miércoles, 20 de febrero de 2013

PHOTOTRIP: SAN VALENTÍN


Hace unos años, 20 más o menos, celebrar el día de San Valentín era tan raro como un niño intentando pedir caramelos el 31 de octubre. Y es que pese a su origen latino, era una de esas tradiciones que -como nuestra forma actual de celebrar la Navidad- han llegado poco a poco, envueltas en una oleada comercial desde el norte de América.
Y es comercial el fenómeno, que nos llena la ciudad de flores envueltas en plástico y globos de rosa, fucsia o rojo invasor, que proclaman incluso a quien no quiera verlos las cursilerías más agrestes, aquellas a las que se ha dado en llamar amor.
(Creo, sin embargo, en que cada quien es cursi a su modo, y eso es perfectamente respetable.)

Pero San Valentín, al igual que la Navidad, es una fiesta en que lo importante ha dejado de ser aquello que se celebra: lo importante es ahora no estar solo, y tener a quien darle un globo, flores, chocolates y un cupcake/quequito de color rosado. Aunque al día siguiente no se pueda hacer nada más con ellos que comerlos o echarlos a la basura.
Por eso se extiende ahora no tan sólo a quienes se “aman” sino también a los amigos, compinches, camaradas y colegas; no estamos listos para estar solos, así que evitamos el “ridículo” de no tener a quien “amar” adicionando colectivos varios a la lista de la celebración.

Y aunque lo escrito puede leerse descorazonado y amargo, en realidad creo que por debajo de los globos y las flores vendidas como ofrendas a una representación artificial y vacía, vive en muchos la esencia de aquello que no necesitaba 14 de febrero, como dice míster Madrid.

Esos amores que si no mueren, matan/aquellos que porque matan, nunca mueren.

Y así San Valentín se convierte, entre fotos y risas y globos robados, en un día cualquiera en que puedes decir a quienes toca: te quiero.

En este trip participaron: Diana Calle, Verónica García, Reynaldo Bedoya, Enrique Durand, Angélica Mendoza, Katherine Valcarcel, Daniela Fernandez y Gabriela Zamata

miércoles, 13 de febrero de 2013

PHOTOTRIP: CALAVERITAS

Desde hace mucho tiempo, en Cayma se celebraba una ceremonia popular y dicen, masiva. Familias enteras se reunían para escarbar huesos antiguos en el cementerio local (ahora prácticamente absorbido en un mar de edificios) y luego de un sentido procesionar por las calles del pueblo, eran velados con reverencia y respeto en la casa del alferado escogido para hacerse cargo de esa celebración. Adornados con flores y debidamente rociados de salmos y sahumerios, los huesos y calaveras humanas eran luego de sendas misas y rezos, regresados a su oscuro dormitorio en el camposanto. Esa costumbre se fue perdiendo hasta casi pasar al olvido. Los caymeños memoriosos y amantes de su tierra y sus tradiciones han decidido volver a realizar este extraño y sentido ritual. El objetivo avizor de Phototrip estuvo allí y les trae el relato gráfico de esta visita que, aunque usted no lo crea, tuvo de magia, temor y avatares extraños (además de casualidades estremecedoras) como ningún otro momento de los tantos que compartimos con cada uno de ustedes. 

En este casi macabro trip participaron Verónica García Jarufe, Reynaldo Bedoya Montañez, Angélica Mendoza, Katy Valcárcel, Diana Carolina Calle y Jorge Bedregal.

jueves, 7 de febrero de 2013

PHOTOTRIP: PERALES



Nos comentaron que la tradicional sacudida de perales de Tiabaya se estaba volviendo a hacer, por lo cual decidimos ir a ver cómo era, ya que esta fiesta tradicional hace años ya se había perdido y casi todo el grupo nunca había visto una, la curiosidad era muy grande, al llegar la fiesta ya estaba en marcha, iniciando con un misa y la llegada de los reyes los cuales repartieron regalos a los niños. Luego guiaron la caravana, bailes y alegría de la gente que se iba uniendo al grupo, hasta llegar a los perales, la fiesta fue más grande, comida, niños corriendo, un nacimiento en vivo y muchas cosas más.
El Alcalde comenzó la sacudida y la gente se agrupó rápidamente los niños fueron los más entusiastas, aunque los perales son aun jóvenes nos parece importante que se esté recuperando esta fiesta que era tan representativa de nuestra región y esperemos que no vuelvan a dejarla morir

En este trip participaron:  Jorge Bedregal, Verónica García, Angélica Mendoza, Enrique Durand, Reynaldo Bedoya