martes, 13 de noviembre de 2012

PHOTOTRIP: HUERTO

HUERTOS

Antes todas las casas los tenían. Más allá de oscuros dormitorios, olorosas cocinas o patios luminosos, existía el reino de la naturaleza. Árboles frutales se alineaban, generalmente en primoroso desorden, junto a hierbas aromáticas buenas para cocinar y curar. Flores de colores explosivos daban lugar a cebollas, habas, lechugas y tomates creciendo en vital festival de vida y sabor. Las madres y abuelas sabían qué tipo de planta servía para el dolor de estómago de inquietos nietos, qué hierba acompañaba indefectiblemente al chupe del día y cuándo un durazno o una palta estaba en el punto exacto para ser derribados de su rama. Allí transcurrieron los años tempranos de muchos arequipeños. Sin embargo la modernidad fue devorando la vida para reemplazarla con viviendas adosadas, departamentos pre armados, techos aligerados, paredes que dejan pasar sonidos y estertores. Los cantos de las aves por las mañanas han sido eliminados por las estridentes radioemisoras y los aromas de hierbas y frutas por las emanaciones cancerígenas de motores tuberculosos. Las plantas para curar y sazonar ahora tienen su reemplazo en boticas y en supermercados. Phototrip visitó el que quizás, sea el último huerto del centro de la ciudad. Entre calles atestadas y ruidosas, es casi inimaginable encontrar este remanso verde, limpio y vital. Agradecemos a la (nuestra) familia Espinoza Loayza que abrieron las puertas de su paraíso privado con el corazón en vitrina.

Estuvimos en esta visita Diana Carolina Calle, Angélica Mendoza, Jorge Bedregal La Vera, Reynaldo Bedoya, Daniela Fernández La Rosa y Enrique Durand.


1 comentario:

Jorge Suclla dijo...

Muy bonitas fotos Jorge, que bueno saber que aún no se extinguen estos huertos y que bueno que ustedes nos dejen memoria de ellos.